Te pongas como te pongas arderás en el infierno, en el infierno del CO2 para expiar tus pecados consumistas y primermundistas.
Por si acaso nos equivocamos ya tenemos preparado el plan B. Si el agua no nos sube al cuello, no se inundan ciudades, no hay apocalipsis de calor y corremos el peligro de perder nuestro costoso prestigio verde, ya hay bala en la recámara.
Si el los próximos años no sube la temperatura, sino que acontece una nueva mini-edad del hielo, también está previsto que sea culpa del CO2. Así que te pongas como te pongas, cállate que te tengo razón. Haga frío, lluvia o haga calor.