Está muy bien cuidar el medio ambiente... los pajaritos... las flores... y todas esas cosas que los hippies pusieron de moda. Nadie quiere ver un planeta destrozado y apocalíptico. Da mucho miedo en las películas, ¿verdad?
Por eso los ecologistas con Greenpeace a la cabeza se han encargado durante décadas de calentar los cascos a los políticos y estos a sus votantes, como el juego de "pasa la bola y que no vuelva".
¿No os sentís culpables por tirar la botella de vidrio con el resto de la basura? Yo no.
Que le den por culo al puto vidrio y la conciencia que me quieren imponer. Y lo mismo con el papel y el plástico.
Hasta los cojones estoy de tanto machaque con el medio ambiente. A los políticos no les tiembla la mano para subir impuestos, prohibir o imponer nuevas leyes a la masa, pero cuando toca arañar a la empresa, la cosa cambia. Aquí como siempre vuelve el "pásalo".
Antes comprabas un botellín de cerveza, devolvías el casco y podías volver a beber la misma cerveza en el mismo casco. Ahora no, ahora lo pagas, lo pagas y lo pagas cada vez que compras un botellín. Y así con todo.
Y en casa te juntas con una pila de plástico, latas y vidrio que por mandato divino has sido designado como el eslabón más importante para la conservación del medio ambiente. Anda y que les den. No les ahorramos dinero ni nada.
Si ese vidrio, plástico o metal contamina que pongan una ley y que los envasadores estén obligados a recogerlos. Como antes.
Por cierto, la industria del reciclaje debe mover también bastante dinero. Cada vez más, no?
Y a lo que iba. Desde siempre he sido bastante escéptico con el tema del calentamiento global, ya me lo decía el profe de geología del instituto (hola Narciso! , sí tu el del Manuel de Falla), que el clima siempre había tenido sus ciclos y tal y tal.
Ahora la religión imperante es la del calentamiento global producido por la mano del hombre. Que nadie ose alzarse contra la Voz porque si no será metido automáticamente en la nómina de una multinacional y buscado un parentesco con George Bush (que horror!!!), así que muchas veces mejor callase y no discutir.
Al fin y al cabo no está de más cuidar el medio ambiente, pero... sí pero... y la tomadura de pelo al personal? y esa vaselina que poco a poco están poniendo en el ojete de cada uno de nosotros para meternos el radioactivo supositorio salvador y libre de CO2, que es la energía nuclear?
Iros preparando, majetes y majetas que los supositorios vienen doblados, que por cierto, también darían independencia energética al primer mundo y depender menos de esa panda de impresentables que es la OPEP, con sus inestabilidades político-socio-económicas y sus consecuencias.
Es perfecto, matas tres pájaros de un tiro.
Hoy leo que el famoso error del año 2000, (sí aquel con el que acojonaron al personal y vendieron ordenadores nuevos como churros, sí ese) afectó a ordenadores de la NASA encargados de realizar estudios climáticos.
Hasta ayer a la pregunta de "Cual fue el año más caluroso del siglo XX?, el listillo decía "1998", pero ahora el polígrafo dice "¡miente!", es 1938, así que todos esos modelos climáticos basados para agobiarnos se van a tomar por el puto culo.
A empezar de nuevo y esta vez con menos soberbia,ok?
Y ahora las dos caras de la misma moneda:
"La gran estafa del calentamiento global", documental de la BBC